MIAMI – ¿Puede un equipo perder a sus dos principales figuras y mejorar considerablemente su desempeño en la cancha? Sí, aunque parezca un absurdo, una paradoja.
Ese es el caso del Miami Heat, que posiblemente haya perdido a Chris Bosh por el resto de la temporada y tuvo a Dwyane Wade fuera de acción por dos partidos.
La ausencia de los dos astros le permitió al resto de los integrantes del Heat imprimirle a su juego un ritmo frenético, imposible de mantener con sus añosos veteranos.
Este lunes, Wade regresó a la alineación titular, pero no fue hasta que tomó un descanso y salió a jugar la segunda unidad, que Miami pudo recuperarse de un inicio desastroso ante los Indiana Pacers para imponerse 101-93 en tiempo extra.
El coach Erik Spoelstra abrió con una alineación integrada por Wade, Loul Deng, Amare Stoudemire, Gerald Green y Goran Dragic, que con la excepción del esloveno, resultó una calamidad en la primera mitad.
Entre Wade, Deng, Stoudemire y Green se fueron de 19-1 en tiros de campo.
Indiana anotó los primeros 11 puntos del partido y llegó a tener ventaja de hasta 13 unidades al inicio del segundo parcial, pero las cosas cambiaron con la entrada a la cancha del novato Justise WinslowJosh McRoberts y Hassan Whiteside, quien una vez más probó que cuando enfoca sus cinco sentidos en el baloncesto, es un arma letal, tanto en el ataque, como en la defensa.
“Fue una victoria de gran importancia, porque nos permitió igualar la serie con los Pacers. Siempre salimos a tratar de hacer lo mejor sobre la cancha, pero ahora, con Chris Bosh fuera, sé que mi papel crece, así que trató de aportar el máximo a la victoria”, dijo Whiteside, quien con 19 puntos y 18 rebotes logró su vigesimoprimer doble-doble de la campaña.
Dragic, con 24 cartones, fue el principal anotador del Heat, que sumó su tercer triunfo seguido y no ha perdido desde el regreso de la pausa por el Juego de las Estrellas.
“Fue una gran noche. Parece que cada vez que jugamos contra Indiana empezamos mal, pero logramos recuperarnos e imprimir un carácter defensivo. Creo que la defensa fue la clave, sobre todo en los finales del tiempo regular y el período extra, además de los tiros libres que nos permitieron despegarnos en el marcador”, señaló el esloveno, autor de dos canastas consecutivas en tiempo extra que abrieron un abismo que los Pacers no lograron remontar jamás.
“En ese punto, él era quien mostraba más energía, así que decidimos poner la pelota en sus manos. Todos los buscaban a él y Goran respondió”, añadió el coach Spoelstra, quien celebró el esfuerzo de sus muchachos.
“Estos juegos son los mejores, cuando desarrollamos un espíritu de resistencia que nos permite recuperarnos de un mal comienzo. Creo que Dwyane (Wade) estuvo un poco falto de ritmo al comienzo, posiblemente por los dos juegos que estuvo ausente”, explicó el entrenador, quien dijo que pensó usar a su capitán por sólo 28 minutos, aunque terminó utilizándolo 39.
“Es duro venir aquí y perder en tiempo extra, después de haber comenzado tan fuerte, pero hay que darle crédito a la defensa de ellos, además que dominaron la pintura”, dijo brevemente Frank Vogel, el coach de los Pacers.
“Los juegos con el Heat siempre son un regalo para los fanáticos porque ya hemos construido una rivalidad histórica”, añadió Vogel.
El resultado dejó igualada la serie particular 2-2 y catapultó al Heat hasta el tercer lugar de la Conferencia del Este, con balance de 32-24.
Con la derrota, Indiana se mantuvo en la quinta posición de la tabla.
La próxima presentación del Heat será el miércoles, cuando reciba nada menos que a los campeones Golden State Warriors, una maquinaria casi perfecta de jugar baloncesto y que anda persiguiendo el mejor récord de ganados y perdidos de una temporada (72-10, en poder de los Chicago Bulls de 1995-1996).
A falta de 27 partidos para completar el calendario regular, los Warriors suman 50-5. Ya enfrentaron a Miami en una ocasión, allá en California y vencieron 111-103 el 11 de enero.