lunes, 10 de noviembre de 2014

RENACIMIENTO DEL HEAT: EL BALONCESTO ESTA POR ENCIMA DE LAS INDIVIDUALIDADES IDAS Y LLEGADAS.

"Se habla de reinado. Se crean publicidades que resultan para unos pero que disminuyen el valor del baloncesto en equipo. El rey es el baloncesto. 
Ningún hombre de forma individual en deporte de conjunto puede (independientemente de como su talento sobresalga) sustituir el baloncesto.  Yo creo que los 4 años de Lebron James le hicieron mas bien a el en su crecimiento como jugador, que al juego en términos comerciales y al mismo Heat.
El Heat en la era de Pat Riley es un sistema defensivo y en busca de un esfuerzo en conjunto; con Lebron llego el espectáculo pero siguió siendo el mismo esquema defensivo que lo convirtió en campeón de conferencia 4 años consecutivos y 2 de toda la liga. 
Hoy día sigue siendo el equipo de Pat Riley.  Es el equipo del muy (para bien del juego) diferente Dwayane Wade. 
No se lo que pase de aquí en adelante, pero lo que observo me gusta. Estoy incluso siguiendo el equipo mas que en los últimos 4 años mire que los sigo desde el mismo día que Riley firmo con ellos como co-dueño, presidente, gerente general y mannager.
El Heat sigue siendo familia y el circulo se mantiene con un trato que evidencia la dureza de la oficina pero también el concepto de unidad.
Sinceramente le deseo buena suerte a James a quien le sugiero madurez. Para ser lider hay que aguardar los momentos especialmente cuando conoceis tus debilidades en algun momento.
El núcleo solo requiere que Dios le bendiga con salud, Napper madure en rápida transición y los primeros 2 juegos de Norris Cole se repetían con mas regularidad; siendo así el Heat estará caliente, hasta donde: su corazón y determinación lo dirá porque la liga esta bien pareja en estos momentos aun con la ausencia de Paul George". Introducción de Miguel Soto Encarnación.

Por Martín Bater
ESPN.com 
Parece que aquellos que pronosticaron el derrumbe del Imperio de South Beach se apuraron un poco, al menos por ahora, ya que el Miami Heat mejoró su marca a 5-2 y está segundo en la Conferencia Este tras una contundente victoria por 105-96 como visitante contra los Dallas Mavericks, un resultado que en realidad no reflejó su dominio total de principio a fin en el partido.
Sí, es verdad, Miami se quedó sin su rey tras cuatro años gloriosos y eso cambió las cosas drásticamente, pero hay que darle crédito a Erik Spoelstra como entrenador y a Pat Riley como presidente al lograr que su equipo no llore sobre leche derramada y se mantenga vigente gracias a los cimientos de una cultura basquetbolística que existe desde hace más de dos décadas.
A esta versión 2014-15 del Heat no le sobra absolutamente nada, así que jamás va a sacar el pie del acelerador durante los 48 minutos. Si le vas a ganar no va a ser porque ellos no se esforzaron al máximo, y así es como Spoelstra prefiere que sea.
Eso sí, el Miami Heat parece estar listo para ser visto por una audiencia nacional por primera vez este miércoles ante los Indiana Pacers (7.30 PM ET, por ESPN Deportes).
Para aquellos que creen que este buen comienzo es un simple espejismo que se desvanecerá en cuestión de semanas, les recomiendo que se fijen en que tres de sus cinco victorias hasta ahora han sido contra equipos con marcas ganadoras.
Es más, los Toronto Raptors han ganado seis de sus siete compromisos hasta ahora y su única derrota ocurrió en Miami. Los Washington Wizards, por su parte, han ganado cinco de sus próximos seis partidos tras caer en su cita inaugural ante el Heat, mientras que unos Mavericks que han ganado entre 23 y 34 de sus 41 juegos en casa desde el 2007 cayeron por primera vez en el año en el American Airlines Center este domingo ante Dwyane Wade,Chris Bosh y compañía.
¿Cuál es la receta del éxito para Miami? Fácil: Movimiento imparable e incesante de pelota, agotando a la defensa contraria y generando espacios para el ataque propio.
El Heat está octavo en la NBA en el rubro de asistencias promediando 23,7 por partido, pero en sus cinco triunfos hasta el momento ese promedio salta a 26,4, comparado con apenas 17,5 en sus dos derrotas consecutivas ante los Houston Rockets y los Charlotte Hornets.
¿Lo ven? La generosidad en verdad es la clave para la felicidad.
Cuando la pelota se mueve con libertad, fluidez y sin restricciones entonces el Heat se despacha con 19 asistencias y 55 puntos en el primer tiempo contra Dallas, lo que a su vez se tradujo en un 60 por ciento de efectividad en tiros de campo.
Cuando el esquema es una democracia y no una monarquía entonces Luol Deng se puede lucir con 30 puntos y Wade vuelve a ser una estrella con un doble-doble que incluyó 20 unidades y 10 asistencias.
De repente, Mario Chalmers vuelve a sentirse indispensable como sexto hombre al anotar 18 puntos en 34 minutos y Bosh demuestra que es un jugador de elite con su séptimo partido consecutivo anotando 20 puntos o más. Su récord personal en esa racha en particular es de 10 juegos, la cual ocurrió cuando él todavía estaba en Toronto.
Tengamos en cuenta que a este equipo todavía le falta recambio en la zona pintada ante las ausencias de Chris ¨Birdman¨ Andersen y de Justin Hamilton por lesión, mientras queJosh McRoberts recién va tomando ritmo tras regresar de su propia inactividad prolongada.
Además, un anotador nato como Danny Granger también espera poder debutar con su nuevo club al lidiar con una lesión muscular prolongada.
Si el Heat es capaz de ganarle a un candidato a la postemporada de la tan mentada Conferencia Oeste diezmado sin parte de su rotación, es muy interesante pensar en cual será el verdadero potencial de este equipo.
Si hay un aspecto evidente en el que Miami debe mejorar y en el que Andersen debe ayudar sí o sí es en el de los rebotes. El Heat está anteúltimo en la liga con 38,7 por partido, compartiendo esa posición con unos Philadelphia 76ers que dan lástima y han perdido todos y cada uno de sus siete partidos hasta el momento.
Los Los Ángeles Clippers son los que menos rebotes bajan, pero hasta ellos cuentan con un porcentaje más elevado de rebotes defensivos que el Heat (76,6 a 74,8).
Lo que le falta en talla a los dirigidos por Spoelstra debe ser compensado por posicionamiento, anticipando al rival en vez de ganarle por pura fuerza bruta en la batalla que ocurre tras cada tiro fallido propio o ajeno.
Especular y proyectar victorias y derrotas por venir con este equipo no tiene sentido, ya que ellos se están descubriendo a sí mismos al mismo tiempo que nosotros.
Cada partido es un misterio para propios y extraños, y eso es lo que lo hace tan interesante. El Imperio de South Beach se ha transformado en la República del Condado de Wade, y las primeras páginas de su libro de historia recién han empezado a ser escritas.
www.espn.com

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