martes, 20 de mayo de 2014

CONCEPTOS TRIPLE AMENAZA ...


Fuente: http://baloncestobasketymas.blogspot.com.es
A continuación, voy a enumerar algunos ejercicios para trabajar la posición de triple amenaza. Vamos a empezar por los más sencillos. 
   Como estos hay cientos de ellos, sólo hay que tener un poco de imaginación y preparárselo un poco. 
- Un primer ejercicio es dar a cada jugador un balón, distribuirles por el campo frente al entrenador y explicarles que se coloquen en la posición de triple amenaza. El entrenador puede "pasearse" haciendo correcciones adecuadas hasta que la posición sea la adecuada. 
Ya utilizando una canasta como referencia, los jugadores se distribuirán alrededor de ella, por fuera de la línea de tres puntos. Cada uno con su balón, lo lanzarán un par de metros hacia la canasta, lo cogen y posición.
- Hacemos un ejercicio parecido al anterior pero a la inversa. En este caso se colocarán de espaldas a la canasta o lateralmente y se lanzarán el balón de tal forma que siempre necesiten un pivote para encararla. Aunque lo ideal sería que lo intentarán coger ya encaradas al aro, esta es una forma de que "interioricen" la idea de que siempre que reciban el balón, estén donde estén, lo primero es girarse y mirar el aro.
Para acabar ya con el tema de la triple amenaza (siento al que le haya parecido pesado pero me parece esencial y creo que muy poca gente habla sobre ello), vamos a ver cuáles son los errores más comunes que se cometen, sobre todo, en las categorías de base. Ya en la sección de ejercicios, encontraréis próximamente unos pequeños juegos o ejercicios muy básicos para enseñarla y acostumbrar a los jugadores desde pequeñitos a practicarla.
   Algunos de los errores más comunes que se cometen al adoptar la posición de triple amenaza son:
 - Girar o ladear el cuerpo ligeramente a la derecha o a la izquierda, "telegrafiando" la dirección que vamos a tomar y, por tanto, limitando nuestras opciones de éxito. Este es un error muy común en los comienzos. Mucho cuidado con la posición de los pies y hacia dónde apuntan.
 - No sumarle LA INTENCIÓN a la POSICIÓN. Por muy correcta que sea técnicamente la postura, si el jugador siempre hace lo mismo o si siempre es uno o dos jugadores los que se juegan todas las posesiones del equipo en ataque, nos convertiremos en un equipo muy previsible y fácil de defender.


- Errores en el giro si necesitamos un pivote para encarar el aro. Es muy habitual ver en los partidos de minibasket a los más pequeños girarse hacia la canasta con el balón delante del cuerpo y sujetándolo con ambas manos en los laterales, ofreciéndolo en bandeja al defensor. Esto puede provocar que nos quiten el balón, que nos den un manotazo o que nos den con el propio balón en la cara, al no ofrecerle protección. Por eso es muy importante que sepamos rápidamente donde esta nuestro defensor. Hay que intuir dónde está; si está muy alejado, podremos girarnos levantando el balón sin miedo y amenazando con el tiro; si está muy pegado debemos girarnos protegiendo el balón y con una salida rápida buscando sobrepasarle (muy fácil si está tan pegado a mí). También podremos fintar la salida para ganar espacio con el defensor, que tendrá que "recular" para no verse sobrepasado, etc. Las opciones son diversas.
 - Velocidad (tal vez lo más correcto sería decir rapidez) a la hora de ejecutar los movimientos. Si no ponemos intensidad en la acción no nos servirá de mucho todo lo demás.
 
 Uno de los mayores problemas que suelen tener los jugadores más jóvenes (en parte porque físicamente están cambiando y creciendo y su coordinación no es la mejor), es el tema de los desequilibrios.


 Para poder realizar una acción posterior de manera eficaz y rápida, es fundamental que el jugador esté físicamente equilibrado. Para ello, centraremos nuestra atención en la apertura de los pies, la posición de la espalda y, de forma global, en que siempre hay que tener un centro de gravedad lo más bajo posible, lo que facilitará cualquier acción posterior.
 Yo suelo utilizar un caso práctico: lo que a los niños les entra por los ojos lo retienen mejor. Elijo a un jugador, suelo escoger a uno alto. Le das un balón y le pones con los dos pies juntos y totalmente estirado (eso si mirando a canasta). Mientras hablas le das un pequeño empujón: el jugador, al no tener un buen equilibrio y tener el centro de gravedad demasiado alto, será desplazado con facilidad.
   Repites el ejemplo, pero ahora separas exageradamente sus pies, y le dices que juegue un 1 contra 1. Evidentemente le costará mucho moverse.
   Por último, colocas al jugador correctamente. Pruebas lo del empujoncito y los chavales verán que no lo mueves. Ahora le dices que juegue un 1 contra 1. Lógicamente su velocidad de reacción será muy buena.
   Sé que algunos puristas, pensarán que son tonterías, pero este tipo de anécdotas se les quedan fijadas a los jugadores más que cualquier otra explicación técnica (eso al menos pienso yo).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario