miércoles, 31 de octubre de 2012

MIAMI CALIENTA A CELTICS: WADE 29 PUNTOS, 4 ASISTENCIAS ... LEBRON 23 PUNTOS 10 REBOTES


Ray Allen se alejó del banco de los Boston Celtics y 24 segundos más tarde ejecutó un triple perfecto tras la recepción desde la esquina izquierda, desde donde uno de los grandes lanzadores en la historia de la NBA ha disparado más tiros que desde cualquier otro lugar.
No es de extrañar que Allen estuviera un poco perdido en su propia cabeza el martes por la noche. Un hombre que invierte una enorme cantidad de tiempo tratando de desarrollar memoria muscular tuvo problemas para adaptarse a su nueva realidad como miembro del Heat y enemigo de los Celtics. Y no fue el único.
"Primera jugada en la cancha y dejamos a Ray abierto en la esquina", dijo el entrenador de los Celtics, Doc Rivers. "Uno diría que habríamos aprendido".
El debut de Allen en Miami probablemente no podría haber sido mejor. Anotó 19 puntos desde el banco, exactamente el rol que el Heat quiere de él. No sólo lució sus tiros en salto, sino también su juego en la cancha mientras demostraba con éxito que había recuperado su salto después de una cirugía de tobillo durante la temporada baja. Y su nuevo equipo derrotó a su ex equipo 120-107, lo que es más que una nota al pie.
Aún así, Allen tuvo ciertas dificultades para comprender exactamente lo que estaba sucediendo. Si a los fans todavía les resulta un poco extraño ver a Allen corriendo por las pantallas y lanzando tiros en salto rápidos con el uniforme del Heat, es un hecho que él también se está adaptando a esta nueva realidad.
"Un par de veces vi a alguien corriendo por la cancha y tuve que preguntarme a mí mismo a qué equipo estaba marcando", dijo Allen. "Miro los dos jerseys y mi inclinación natural es marcar el de Miami. Mi cerebro todavía debe hacer el cambio".
Una vez, después de que el alero Brandon Bass de los Celtics hizo una jugada, Allen casi se acercó para felicitarlo antes de contenerse. Claramente, le llevará un poco de tiempo acostumbrarse.
Sin embargo, estos momentos en la cancha no se comparan con la incomodidad que Allen debió enfrentar en sus primeras interacciones con los Celtics. Obviamente, esto le había estado dando vueltas en la cabeza desde que salió el calendario en julio, y fue algo que tanto él como el Heat trataron de manejar a conciencia.
Allen estaba sentado en la mesa de control, listo para entrar por primera vez al final del primer cuarto, cuando Dwyane Wade recibió una falta al lanzar. La infracción dio lugar a un tiempo muerto de televisión y Allen supuestamente iba a reemplazar a Wade. Durante el descanso, Allen habló con el entrenador del Heat, Erik Spoelstra, y le preguntó si podía entrar por otro jugador, en lugar de reemplazar a Wade más tarde, para poder pasar por el banco de los Celtics luego del tiempo muerto para terminar con los saludos difíciles que le esperaban. Spolestra hizo el ajuste para que Allen pudiera entrar al partido y sacarse de encima la incomodidad.
Esto demuestra hasta qué punto la noche fue de Allen, teniendo que considerar cómo manejar las circunstancias inusuales. Por ejemplo, durante la ceremonia de entrega de anillos previa al partido, Allen se quedó en los vestidores del Heat en un parentesco incómodo con sus ex compañeros, quienes estaban al final del pasillo en los vestidores visitantes evitando lo mismo.
Cuando Allen se acercó al banco de los Celtics, recibió apretones de manos superficiales de Rivers y el cuerpo técnico. Ni siquiera intentó golpear puños con Kevin Garnett, quien miró hacia otro lado cuando Allen le dio un golpecito en el hombro.
"¿Esperaban que reaccione?" dijo Allen. "Yo no leo nada de eso. Kevin es un competidor intenso. Simplemente hay que respetar eso. Era mi ofrenda de paz".
Allen tuvo breves intercambios con Rajon Rondo y Paul Pierce en la cancha, y, eventualmente, Garnett tuvo que llevarle el apunte... y estableció algunas pantallas sólidas en su pecho.
"Soy una persona intensa", dijo Garnett. "Sólo estoy tratando de jugar el juego".
Cuando Allen vuelva a ver a los Celtics a fines de enero, ya debería tener esta etapa bien superada. Entonces, las cosas no girarán en torno a cómo lo reciban sus ex compañeros, sino a cómo lo tratarán los fans de Boston en su regreso. Tal vez resulte aburrido, pero éste era el precio de su decisión de cambiar de bando durante el verano, y él lo sabía.
Debido a la naturaleza del juego y la naturaleza de la rivalidad, era inevitable que estas cuestiones secundarias fueran el centro de atención durante la noche de apertura. Pero esto va a pasar, y probablemente porque Allen nos recordará por qué era tan codiciado cuando dejó saber que estaba dispuesto a mudarse.
Más allá de todas las críticas y las sagas de los apretones de manos, el Heat probablemente no habría ganado el martes sin el sólido desempeño de su adquisición clave en la agencia libre. Lo que Allen desea más que nada después de estos últimos días estresantes es que ese sea el caso durante toda la temporada.
"Él dejó que su juego hablara", dijo LeBron James. "Es un regalo para nosotros tener a un jugador del Salón de la Fama en el banco".
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