viernes, 8 de junio de 2012

UN LEBRON JAMES "PA LOS SUYO": UN HEAT A SEPTIMO JUEGO

BOSTON -- Todo comenzó con la mirada.
Esa mirada fría y penetrante. Esa mirada sin pestañar. Es una expresión que no requiere una explicación, un discurso de motivación o de otra cosa más que la confirmación de sus compañeros de equipo del Miami Heat que sabían que esta noche iba a ser diferente.
Tenía que ser diferente. O de lo contrario, la temporada iba a ser historia.
Los Boston Celtics no obtuvieron una visión de la mirada ultra-enfocada, determinada, de vida o muerte de LeBron James, hasta que estuvo en la cancha para el Juego 6 el jueves, con el Heat al borde de la eliminación de los playoffs.
Pero los compañeros de equipo de James vieron esa mirada en su rostro mucho antes de que el Heat -- alimentado por una actuación implacable del JMV de la liga -- forzara a un Juego 7 el sábado en Miami con la victoria por 98-78 del jueves contra los Celtics.
"¿Todos ustedes han visto el aspecto que tenía en su cara esta noche?", el escolta del Heat, Mario Chalmers, le dijo a un grupo de periodistas después del partido. "Tenía esa mirada en su rostro desde anoche en la cena. Sabíamos que iba a salir listo para jugar. Es por eso que él es el Jugador Más Valioso. Yo la llamo su mirada fea".
Y lo cierto es que algo feo nunca ha sido algo tan lindo.
Los jugadores del Heat están alrededor de James todos los días, incluyendo a muchos que han estado en Miami desde que James llegó en el verano de 2010 para unir fuerzas conDwyane Wade y Chris Bosh. Ellos han visto cientos de juegos de James que se remontan a algunas de sus mejores actuaciones mientras que estaba con los Cleveland Cavaliers.
Sin embargo, pocas jugadas los han dejado hipnotizados como la performance de James el jueves, cuando el Heat absolutamente tenía que tener una de esas noches históricas sólo para mantener viva su temporada, para acallar a los escépticos y para silenciar a sus críticos.
Por lo menos una noche.
Con 44 minutos consecutivos en la cancha para iniciar el partido, James terminó con 45 puntos sobre 19 conversiones de 26 disparos junto con 15 rebotes y cinco asistencias. Ese enfoque láser no cesó hasta que estuvo cómodamente de regreso en el vestuario del Heat, con las rodillas envueltas en hielo, con los pies sumergidos en tinas de agua fría y los dedos hojeando las páginas de la última novela que está leyendo en su tiempo libre.
Según la mayoría de los relatos, la actitud de James no se aflojó hasta que fue abordado por un miembro del personal del equipo de relaciones públicas cuando fue su turno para subirse al podio de la conferencia de prensa después del partido a fin de discutir su dominio.
"Voy a terminar este primer capítulo", dijo James mientras daba vuelta una página del libro de Suzanne Collins, "Mockingjay". "No puedo dejar esto en la mitad. Tengo que terminar esta última página".
Luego, James se echó a reír.
El novato del Heat, Norris Cole, sacudió la cabeza mientras permanecía de pie cerca. Cole ha sido responsable de llevar todo, desde la loción de James y las bolsas de ropa hasta la comida en el bus después de los partidos. También ha sido el blanco de las bromas de James cuando él tiene ganas de bromear. Pero Cole no ha tenido mucho que hacer últimamente.
"Ni siquiera tuvo alguna petición especial hoy", dijo Cole, refiriéndose a sus responsabilidades de novatos de cara al partido del jueves. "Él es un muchacho relajado por lo general. Su rostro no mostró una expresión en ningún momento. No esbozó una sonrisa. Su expresión fue la misma durante todo el día. Él demostró que cuando es momento de ocuparse de los negocios, él puede hacerse cargo de los negocios con éxito. Eso es lo que necesitábamos".
El entrenador del Heat, Erik Spoelstra, dijo que tenía la sensación de que James estaba en una gran noche, una que respondería a quienes dijeron que estaban dispuestos a descartar a Miami, y a James en especial.
"A nadie le gusta que le arrojen tierra encima antes de estar muerto", dijo Spoelstra. "Salió con una mentalidad de ataque desde el primer momento".
Fue obvio desde el inicio 10-0 que James encendió a mediados del primer cuarto con el que puso delante por 22-12 al Heat. James anotó en una variedad de manera durante ese lapso cuando sumó ocho de esos puntos. Hizo un tiro en salto girando, convirtió una convencional jugada de tres puntos con una bandeja, un tiro libre y también encestó un triple.
Fue una racha de dos minutos que marcó el tono para el Heat, así como también envió un mensaje contundente a los Celtics. A lo largo de todo el partido, la expresión de James nunca cambió.
"LB estaba en medio de una racha y nunca miró hacia atrás", dijo el centro de los Celtics,Kevin Garnett.
"Encestó una gran cantidad de tiros que no ha podido anotar en todas las series", agregó el alero de Boston, Paul Pierce. "He tenido esa sensación antes y a veces no hay nada que podamos hacer al respecto".
Todo lo que puedes hacer en estos casos es mirar, y ver cuánto tiempo es que James puede seguir con su actitud desafiante y dominante.
Fue difícil evitar ser un espectador por momentos. Unos cuantos jugadores quedaron impresionados por cosas diferentes.
El jugador de reserva del Heat, James Jones, dijo que la durabilidad que James mostró jugando un período tan largo sin interrupción se destacó.
"Para poder jugar de la manera que él lo hizo, no se puede tener grandes cambios emocionales, nada de altibajos", dijo Jones. "Se podría decir que estaba un poco más enfocado debido a la magnitud de este partido. Incluso cuando nos agrupábamos para armar las estrategias, tenía esta energía, esa hiperactividad. Todo el tiempo se mostró optimista como si no había duda de que podía jugar cada minuto y cada segundo si lo necesitaba. Muy pocos muchachos pueden hacer eso. Él es uno de ellos. Eso es lo que hace que sea quien es".
Y también es el James que sintió que el Heat permitió que se les escapara un juego el martes, cuando Boston ganó el Juego 5 en Miami. Después del partido, James, Wade yUdonis Haslem -- los líderes más vocales del Heat -- pudieron ser escuchados a través de las puertas de los vestuarios desde la sala de entrenamientos sosteniendo una acalorada discusión acerca de las fallas. Fue una de esas periódicas sesiones de rendición de cuentas que los líderes del equipo tienen después que las cosas se descarrilan.
James ha tenido su mejor cara desde entonces.
"Hemos hablado de ello en Miami", dijo Haslem. "Hemos hablado de ello al día siguiente, después de que perdimos. No había nada que decir después de la práctica por la mañana [jueves]. No había nada que decir antes del partido. Hemos dicho todo lo que teníamos que decir hace unos días. Entendimos lo que estaba en juego en estos momentos. Creo que eso quedó claro".
Pero el Heat insiste en que su trabajo no está terminado. Podría requerir una repetición el sábado de parte de James para quitar del camino a Boston y llegar a las Finales de la NBA contra Oklahoma City.
El alero del Heat, Chris Bosh, buscará esa mirada en los ojos de James una vez más en el Juego 7.
"En la práctica de tiros y en el camino hacia el estadio antes del partido, por lo general, se puede sentir cuando todo está un poco más tranquilo de lo habitual", dijo Bosh. "Ahí es cuando se puede decir que los muchachos están realmente listos para jugar. Miré la cara de todos antes del partido y este juego fue diferente a todos los demás. LeBron respondió como se suponía que debía, y ahora tenemos la oportunidad de repetirlo".

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